Palestina Lliure
Història 15 de Naheel Al Qassas
Una profesional de la salud mental en Gaza

Sueño decapitado
Aquí les escribo con sentimientos honestos y emociones pesadas. Yo, como cualquier persona en esta tierra, tengo ambiciones y sueños incumplidos. Hoy comparto mi dolor por la educación y los educadores. ¡Cuánto me apasionan el conocimiento y el aprendizaje!
Mi periplo universitario desde la licenciatura hasta el máster no fue ordinario; estuvo lleno de aventuras, historias y recuerdos que espero poder narrar a mis hijos algún día.
A lo largo de siete largos años de trabajo con contratos temporales y falta de seguridad laboral y estabilidad profesional, en una realidad palestina calamitosa, nunca sucumbí a los obstáculos y desafíos que parecían arrojarme desde todas las direcciones. Trabajaba con mis colegas bajo graves injusticias, asedios inhumanos, malas condiciones económicas y una difícil situación financiera. Siempre soñé con el momento en que pudiera cursar estudios de posgrado. Esperé pacientemente mi oportunidad y reservé mi plaza en el máster con 40 dinares.
Mi familia y yo ahorramos todo el dinero que pudimos para financiar mis estudios y perseguir mi sueño. Siempre tenía en mente el Hadiz del Profeta Muhammad (la paz sea con el) sobre la búsqueda del conocimiento: "A quien siga un camino buscando el conocimiento, Dios le facilitará el camino al Paraíso. Ciertamente, los ángeles bajan sus alas satisfechos por lo que hace el buscador del conocimiento; y todo y todos en los cielos y en la tierra, e incluso los peces en el agua, buscan y rezan por su perdón. El favor del erudito sobre el adorador es como el favor de la luna sobre todos los demás planetas, y los eruditos son los herederos de los profetas. Los profetas no dejaron un dinar o un dirham, sino que dejaron el conocimiento, así que quien lo tome recibirá una parte abundante." Este hadiz fue mi motivo más fuerte para persistir.
Y empecé el máster.
Todos mis profesores me motivaban a continuar. Nunca olvidaré la impronta del Dr. Anwar, Presidente del Departamento de Psicología, la misericordia de Dios sea con su alma. Se empeñó en crear el programa de doctorado en psicología en la Universidad Islámica junto con la Universidad de Al-Azhar. Recuerdo al Dr. Osama, la misericordia de Dios sea con su alma, que se ha alzado como mártir en esta agresión. También recuerdo al Dr. Jamil, el hombre con el increíble sentido del humor, que Dios le proteja, que una vez me dijo: "Tú, Naheel, serás médico. Eres real e intuitiva, pues tu carácter es especial. Hasta tu cara es transmite alegria".
Me reí y le dije: "¡Me sentiría tan dichosa si acabara mi máster!".
Recuerdo a muchos de mis profesores que me empujaron a cursar estudios de posgrado sobre la mujer y el niño. Tenían mucha fe en mi potencial y mis capacidades, y todo esto se lo debo primero a Dios, luego a mis padres y después a todos los profesores que me enseñaron. Nunca olvidaré a mi padrino en mi trayectoria clínica y académica, el Dr. Moustafa El-Masry, que ayudó a moldear mejor mi personalidad. Estoy en deuda con él de por vida y quiero ser supervisora clínica, ¡como él!
Tengo un fuerte sentimiento de pertenencia a mi universidad y a la comunidad de allí. Siempre busqué becas para estudiar psicología clínica en el extranjero, y pasé por todo el proceso. Deseaba devolver el conocimiento a la gente de Gaza y unirme a mis profesores para difundir conocimientos y enriquecer la vida. Pero la sabiduría de Dios quiso que mi destino fuera quedarme a estudiar en Gaza y servir a mi pueblo y a mi país. Así que empecé mis estudios de posgrado, compaginándolos con el trabajo y la vida.
Después de mucho trabajo, agotamiento y muchas dificultades, por fin empezaron a verse los signos del éxito. Llegué al último semestre del máster y mi sueño brillaba en mi interior. No puedo describir lo orgullosa y feliz que me sentía. Me mantenía erguida y orgullosa frente a los obstáculos de la vida con este sueño en lo profundo de mi corazón.
Pero mi alegría estaba incompleta...
De repente, un día, me desperté con el sonido de un intenso bombardeo. El primer impacto fue el bombardeo de los edificios de mi universidad. Estos edificios educativos no son sólo edificios y departamentos. Esa universidad representa el carácter de la persona palestina sincera, educada, trabajadora, leal y honesta. También es un podio para los eruditos y la erudición y es considerada el segundo hogar para cada estudiante que se matricula en ella. Ahora, la vida educativa está destruida, y también la universidad con este bombardeo loco.
El Dr. Anwar, el Dr. Osama y el Dr. Ibrahim fueron asesinados... tantos profesores murieron... Ya no escucharé sus conferencias ni recibiré su aliento salvo en mis recuerdos... y no reanudaremos juntos el camino en busca de conocimiento y sabiduría... qué pérdida y qué tragedia...
Mi tesis se quemó y también todos mis trabajos... no más deberes que calificar y no más ídolos que evaluar y guiar...
¡¡¡Sentí como si un cohete gigante hubiera impactado en mi corazón!!! Todos mis sueños se hicieron añicos ante mis ojos.
Lloré con todos mis sentidos; lloré como si nunca antes hubiera llorado.
Como si el sueño en Gaza se convirtiera en vacío y quedara en suspenso hasta nuevo aviso...
AAAAAAHHHH... ¡¡¡entre nuestros sueños de color de rosa y hacerlos realidad se interpone una guerra gris y fea!!!
Estaba criando este sueño como si fuera un bebé al que estaba nutriendo y cuidando... No podía expresar lo que sentía; todas las palabras y las letras desaparecieron; y dejé mis sueños en manos de Dios como cualquier humano que no encuentra a nadie más que a Dios para ayudarle, y grité en voz alta: "¡En esta tierra existe lo que merece vida, esperanza y amor...!". Y les digo: "Amamos la vida si pudiéramos encontrar un camino hacia ella". (Nota: ambas citas son del poeta palestino Mahmoud Darwish). No somos números, porque cada uno de nosotros tiene una historia, un sueño, un recuerdo y una ambición. Mi sueño es lo que me mantiene vivo hasta hoy. Y del corazón del dolor nace la esperanza, porque estamos vivos, estamos aquí y el sueño continuará.
Naheel Al Qassas
Profesional de la salud mental, UPA - Gaza, Palestina.
7 de noviembre de 2023
Para leer todas las historias de la serie: http://upaconnect.org/category/gaza2023